Junio. Final de curso. Tiempo de notas.

¿Le han ido bien a tu hijo/a?. Espero que sí.

Si es el caso, ¿ya sabes qué va a hacer este verano con todo el tiempo libre que tiene?.

Si no es el caso, si no le han ido bien, ¿ya sabes qué va a hacer este verano al respecto?.

Distintos resultados merecen distintas vacaciones, ¿verdad?. En mi opinión, la verdad es que no del todo.

A ver, sí. No tiene que ser lo mismo, obviamente, pero no deben cambiar mucho de unos a otros.

EN VERANO HAY QUE DESCANSAR, PERO NO RESETEARSE

El verano es un periodo de descanso, de desconexión, de cambio de hábitos respecto del curso,… independientemente de cómo hayan ido las notas.

Los descansos son necesarios e imprescindibles. Insisto: haya ido mejor o peor el curso.

Lo son para un estudiante, para un trabajador o para un deportista.

Y lo son desde el punto de vista físico y mental.

habitos hijo verano estudiantes productivos notas rutinas descansar

Sin embargo, lo normal, por desgracia, es llevar esto casi al límite

Conozco de alumnos míos a los que les van bien las notas y, como “premio”, un día típico de verano es algo así:

  • Despertarse tarde (mínimo, a las 11h de la mañana; conozco a alguno que se despierta hasta un par de horas más tarde…).
  • Dedicarle al móvil, videojuegos, televisión,.. del orden de 3 o 4 horas diarias.
  • Tiempo de ocio veraniego con amigos (piscina, salir por ahí a final de la tarde y noche).
  • Acostarse tarde.
  • Y poco más…

Y así puede ser un martes, o un sábado,… o cualquier día.  Y eso, es un grandísimo error.

Sí, el verano es para descansar, pero no para resetear el cerebro y el cuerpo totalmente

¿Sabes qué se consigue con algo así

En primer lugar, que llegue septiembre, el inicio de curso y se pierdan del orden de 3-4 semanas de curso (en el mejor de los casos) hasta que se coge cierto ritmo de trabajo.  Y eso se traduce luego en empezar a que se acumule materia, trabajos, lecturas,… y compremos muchas papeletas para no terminar bien el curso

En segundo lugar, “ayudarle” a coger unos hábitos que no le van a beneficiar en nada en el futuro (ni como estudiante, ni como persona).

QUÉ SE DEBE HACER EN VERANO

¿Quiere decir eso que en verano se debe estudiar o dedicarle a la formación buena parte del día?  No, ni mucho menos.   Como en todo, en el punto medio, está el equilibrio.

El verano debe servir para:

  • Reflexionar.  Sobre el curso pasado, tanto sobre lo que ha ido bien, como, sobre todo, lo que no.  Y no sólo estoy hablando del ámbito educativo…
  • Definir objetivos
    • Si no los tiene, es básico que piense en qué quiere ir haciendo en los siguientes cursos o etapas de su vida (la ausencia de objetivos es el primer paso para el fracaso). 
    • Si ya los tiene, es posible que, con las vivencias de todo un curso, alguno haya cambiado, o hayan surgido nuevas posibilidades, y pueda replantearse alguno.
  • Planificar.  Cuál o cuáles van a ser los siguientes pasos a dar para conseguir, precisamente, esos objetivos marcados.  Y no sólo en qué voy a hacer desde septiembre, si no en qué puede ir haciendo desde ya, desde este verano.
  • Mejorar.  Seguro que hay aspectos en los que se puede trabajar en estas semanas, y seguro que, pese a ello, tendrá todavía una infinidad de tiempo libre.  Asignaturas en las que pueda repasar contenidos necesarios para el próximo curso, aprender técnicas de estudio productivas, ampliar conocimientos en áreas o materias que le gusten,…
  • Evolucionar.  Durante el curso, en muchas ocasiones, el tiempo es el que es, y no se puede dedicar a desarrollar ciertas habilidades o disciplinas.  El verano es perfecto para todo eso, y debería ser obligatorio (y prescrito por los propios centros educativos) formarse específicamente en aquellas habilidades blandas (soft skills) en las que cada estudiante más margen de mejora tuviera.

Si tu hijo/a es estudiante de Primaria, tú debes acompañarle en todo este proceso.

Si tu hijo/a es estudiante de Secundaria, FP o Bachiller, debe ser él/ella quien haga lo necesario y tú, madre/padre, le ayudes a reflexionar y avanzar al respecto (sin juzgar, sin dirigir, pero sí con cierto control).

En ambos casos, es muy importante dedicar tiempo a hablar de todos los aspectos anteriores en familia, que pregunte cosas (y si no sabes algo, informaros juntos), y que sepa que estás ahí para todo esto.

Si en alguno de los ámbitos no te ves capacitado, puedes buscar a algún profesional que te ayude al respecto (tanto para asesorarte/informarte, como para que trabaje directamente con tu hijo).

EL PEOR HÁBITO ES NO TENER HÁBITOS

habitos hijo verano estudiantes productivos notas rutinas descansar horarios errores

Lo importante es hacerlo. Mejor o peor, pero hacerlo.

Y para aumentar la probabilidad de conseguirlo es necesario erradicar el peor hábito que se suele tener en verano: no tener horarios.

Lo que no se programa, lo que no se planifica,… tiene una altísima probabilidad de no hacerse. Está científicamente demostrado. Se relaciona con un concepto que quizás hayas escuchado, la neuroplasticidad, que es una propiedad del cerebro que nos ayuda a optimizar nuestro comportamiento.

Por otra parte, no tener horarios, significa que tampoco los hay para limitar actividades que no son beneficiosas, precisamente, como el tiempo que se pasa frente a dispositivos electrónicos (móvil, tablet, videojuegos,…).

Ya hemos hablado en alguna ocasión que no hay que erradicarlos ni prohibirlos, pero sí limitarlos. Y en verano, también.

De lo contrario, los niveles de dopamina a los que se acostumbra el cerebro son tales que pueden generar (y de hecho, generan en un elevadísimo porcentaje de jóvenes) una adicción ( si ahora mismo estás pensando “no, mi hijo no”… ¿seguro?, ¿crees que sería capaz de soportar sin esfuerzo y sin problemas un día entero, con sus 24 horas, sin móvil? Si la respuesta es NO, tu hijo tiene un problema, y tú, también).

Los horarios son imprescindibles. Pero, como siempre, con sentido común.

No hablo de marcarle una disciplina espartana de levantarle a las 7 de la mañana y llenarle el día de actividades… ¡ni muchísimo menos!.

Hablo de tener unos hábitos, y mucho tiempo libre… pero cuando toque.

LOS HÁBITOS DE VERANO DE UN ESTUDIANTE PRODUCTIVO

Estas son algunos que te propongo para que tu hija/o lleve a cabo en verano, le sirva para descansar, desconectar, disfrutar las vacaciones,… y para sentar las bases, no sólo de un curso próximo mejor, si no de un futuro mejor.

Y es que con Estudiantes Productivos no busco mejorar sólo los resultados de los jóvenes a corto plazo, busco un cambio de paradigma en ellos (y en ti), contribuir a formar adolescentes más preparados para la sociedad incierta y cambiante que nos viene, empoderarles para adaptarse a una realidad dinámica como nunca, y conseguir crear un movimiento de personas que lideren, sean influyentes, busquen ser siempre su mejor versión y, sobre todo, sean más felices.

Vamos con esos hábitos que te recomiendo, en principio, sólo de lunes a viernes.  ¿El fin de semana?  100% a su (tu) libre albedrío.  Y, obviamente, si estáis de vacaciones, o se va a un campus, campamento o intercambio, pues lo mismo. 

Insisto, sé que es verano, y sé que hay que disfrutarlo

Pero también sé que ese es un objetivo a corto plazo

Y el éxito, en todos los ámbitos de la vida, para todo tipo de persona (estudiante, trabajador, padre, madre,…), está en nuestros objetivos a largo plazo, que no deben ser otros que el ser cada día nuestra versión mejor y nuestra versión más feliz.

Si no estás alineado con ese objetivo, si no quieres que tu hijo se alinee con él, este no es tu sitio, y puedes dejar de leer (si es que has llegado hasta aquí).

Si lo estás, ahí van:

LOS 6 HÁBITOS QUE DEBE TENER TU HIJO ESTE VERANO Y MARCARÁN LA DIFERENCIA

habitos hijo verano estudiantes productivos notas rutinas buen futuro dormir comer actividad fisica formacion inteligencia artificial obligaciones horario
  • HÁBITO 1: Tener rutinas. No significa, para nada, que todos los días sean iguales, pero sí mantener ciertos horarios y pautas. Su ausencia es increíblemente contraproducente en lo referente a actitudes y aptitudes. Lo es, científicamente demostrado, para todas las personas, pero en el caso de los niños y jóvenes, que están conformando su personalidad y actitud vital implica además poder modificar patrones de conducta presentes y futuros nada recomendables.
  • HÁBITO 2: Dormir bien. ¿Qué es dormir bien? Pues lo suficiente, ni más, ni menos. Ni 6 horas, ni 12. Mínimo 8, máximo 10. Tanto el exceso, como el defecto, son contraproducentes (afectan a los biorritmos, no respetan los ciclos circadianos,…).
  • HÁBITO 3: Comer bien y tener actividad física . ¿Qué es comer bien? Pues aquí, a parte intentar mantener una dieta saludable, me refiero, sobre todo, a no matar el aburrimiento con cierto tipo de alimentos (bollería, dulces, refrescos súper azucarados y bebidas energéticas,…) que, ya de por sí son frecuentes en otras épocas del año, pero en verano, más. ¿Los helados son buenos? Pues quizás no son saludables, pero, en su justa medida y cantidad, son uno de los placeres del verano, ¿no?. Si esto es como todo: sentido común. Y si a ello le añadimos actividad física regular (que suele ser frecuente en los niños y jóvenes, pero no en todos), mantenemos a nuestro cuerpo y cerebro en estados óptimos para todo.
  • HÁBITO 4: Dedicar un par de horas diarias a formarse. Una en lo que necesite, otra en lo que quiera.
    • ¿Qué puede necesitar? Si, por ejemplo, hay alguna asignatura que se le da mal o en la que las notas podían haber ido mejor, que la trabaje. Si crees que no sabe estudiar, que trabaje y se forme al respecto. Si lleva mal la ortografía, la escritura, el orden y limpieza, la planificación,… ¿no crees que dedicar una hora diaria al respecto no le iría bien? Y todavía le queda un montón de tiempo libre.
    • ¿Qué puede querer? Eso depende de cada uno pero, puede leer libros de temáticas que le gusten, puede hacer formaciones online de cosas que le interesen (hay infinidad de cursos baratísimos e incluso gratuitos), puede ver documentales,… Si hay algún tema o temas que le gusten, que investigue, descubra y aprenda al respecto. Sea el que sea, porque lo importante, a parte de formarse, es coger un buen hábito.
      Y si, aun así, no se te ocurre nada, investigad juntos sobre habilidades blandas. Los principales gurús y expertos dicen que son lo que va a marcar la diferencia en un mundo en el que muchos aspectos técnicos y de conocimiento va a realizarlo la Inteligencia Artificial, así que, cuanto antes destaque al respecto, mejor. Y, por ejemplo, formarse en IA es otra gran opción para el verano.
  • HÁBITO 5: Tener obligaciones en casa. Aquí, cada familia sabe su situación y necesidades, pero… puede encargarse de hacer la compra, de preparar/recoger la mesa, tender la colada, limpieza,… Sin pasarse, sin explotarle, pero… que entienda que, de todo ese tiempo libre, una parte debe dedicarla al núcleo familiar (sobre todo si alguno o ambos padres seguís trabajando).
  • HÁBITO 6: Tener todo por escrito en un horario semanal que debéis consensuar entre todos. Como he dicho antes, sólo del lunes a viernes. Deberá aparecer:
    • Hora de levantarse (y, por extensión, también la de acostarse para dormir las horas establecidas).
    • Horas para las tareas relacionadas con su formación.
    • Hora para las obligaciones de la casa.
    • Franja/s horaria/s sin dispositivos. Es muy importante que, cuando no tenga nada que hacer, no acabe sucumbiendo a la dopamina fácil del móvil, tablet, redes sociales o videojuegos. No quiere decir que no puedan jugar, o conectarse, pero sí es muy importante que tengan momentos de abstinencia total de pantallas, y que dedique ese tiempo a… lo que quiera.
    • El resto del horario: 100% libre, o lo que, insisto, consensuéis entre vosotros.

ESTE VERANO PUEDE, Y DEBE, SER TRANSFORMADOR

habitos hijo verano estudiantes productivos notas rutinas transformacion evolucion progresion mejora

¿Te parece algo complicado?, ¿te parece algo inasumible por su parte?. Seguramente no, pero si no es así, si te parece que va a ser un gran esfuerzo… entonces todavía es más necesario.

Y mejor le irá hacerlo. Costará, pero le irá (os irá) genial. Te lo garantizo.

Y, por tu parte, ¿te parece algo inasumible? Tú también tienes tu parte de responsabilidad, y debes de dar ejemplo en muchas cosas. No le vas a decir que no coja el móvil… y tú estés con el tuyo; o no le digas que lea y se forme… si nunca coges un libro.

El verano es una oportunidad para crecer. Para un estudiante, y para ti.

Para un momento y reflexiona: ¿cuáles son tus objetivos este verano?, ¿y en el futuro?. Al respecto de tu hijo… y de ti. Si tú no los tienes, ¿crees que los tendrá él/ella?.

Por eso digo que Estudiantes Productivos no es sólo descubrir pautas y hábitos para tu hijo, es un movimiento transformador, orientado a los estudiantes, pero que empieza, irremediablemente, con los padres.

Decía el psicólogo suizo Carl Jung:Los niños son educados por lo que el adulto es y no por lo que dice.

Pues eso, no digas. Sé.

Y si no sabes de algo y crees que puedo ayudarte, contacta conmigo.

Este verano puede, y debe, ser transformador para ti, tu hijo y tu familia. Créetelo, y ponte a ello.

Si te ha gustado este contenido, suscríbete gratuitamente a mi lista de correo para estar informada/o de nuevas publicaciones.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que pueda ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a mi equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.